La educadora es modelo y referente de sus alumnos/as. Los gestos, las palabras y la actitud influyen en los niños/as, y se verán reflejados en su relación posterior con los demás. Es necesario dar el tiempo necesario a cada niño/a para asimilar los diferentes aprendizajes.

Si les damos las pautas adecuadas y los ayudamos a establecer los diferentes hábitos y rutinas, los niños/as irán ganando progresivamente en autonomía e independencia.

Conviene utilizar frases positivas que de muestren apoyo y confianza. Hay que felicitar al niño/a por el simple hecho de intentar las cosas, aun cuando el resultado no haya sido el deseado. Siempre que sea posible, fomentar en los alumnos/as la iniciativa para realizar actividades.

Ejemplos de actividades para el Desarrollo Socioafectivo:

¡ABRAZO FUERTE!

  • Objetivo: Aumentar la seguridad y bienestar personal a través del contacto físico.
  • Actividad: Abrazar al niño/a mientras se canta una canción o se escucha una audición musical. El contacto físico es fundamental para los niños/as; sentirse queridos les hace sentirse seguros. Conviene aprovechar cualquier ocasión para darles un fuerte abrazo.
  • Ampliación: Conversar con los alumnos/as sobre los momentos en los que solemos abrazar a los demás (cuando un niño/a se ha hecho daño, cuando estamos contentos etc..). Animar a los niños/as a que se abracen los unos a los otros.
Abrazo Fuerte

YO SOLO NO PUEDO

  • Objetivo: Valorar el trabajo en equipo.
  • Actividad: Realizar actividades que necesiten de varios niños/as para llevarse a cabo: mover una colchoneta de un lado a otro de la clase, sujetar un muñeco grande de pie, levantar una torre gigante, etc.. Conversar, sobre qué ocurriría, si intentamos hacer las actividades anteriores sin ayuda.
  • Ampliación: Realizar pequeñas dramatizaciones en las que un personaje tenga que ayudar a otro.
Yo solo no puedo

SIEMPRE BIEN ARREGLADO

  • Objetivo: Interiorizar hábitos y orden.
  • Actividad: Pedir al niño/a que se mire en un espejo e intente peinarse y colocarse la ropa tras haber dormido la siesta.
  • Ampliación: jugar con muñecos, o entre ellos a los peluqueros.
Siempre bien arreglado