Antes de empezar a trabajar con niños/as pequeños, conviene plantearse cómo ven ellos el mundo, ya que su perspectiva es completamente distinta a la nuestra. Debemos esforzarnos en intentar ponernos en su lugar; cómo ven, escuchan, sienten.

De vez en cuanto conviene tumbarse o agacharse para ver lo que nos rodea desde su punto de vista. Esto nos ayudará a organizar y estructurar, adecuadamente, los espacios de la clase y ajustar la decoración a la posición del niño/a.

A la hora de programar, conviene adecuar los objetivos a cada alumno, debido a que en estos niveles la diferencia de edad se hace muy evidente. Debemos respetar la evolución de cada niño/a, trabajar en la medida de lo posible, de manera individualizada.

Captar la atención de un niño/a pequeño es difícil. Por eso debemos planificar actividades atractivas de corta duración. Si no conseguimos que los niños/as se centren, debemos cambiar de actividad o intentar realizarla en otra ocasión.

Ejemplos de actividades para desarrollo cognitivo:

Viendo el mundo

  • Objetivo: Estimular la percepción visual.
  • Actividad: Mostrar al niño /a el mundo exterior a través de una ventana. Observar la calle y el entorno en el que vivimos, y contar lo que vemos. Jugar a reconocer objetos, personas, profesiones, ruidos, formas, tamaños, colores.
  • Ampliar: Contemplar un paisaje de una fotografía o una revista, y describir o explicar lo que vemos en él.

Cada uno con su pareja

  • Objetivo: realizar clasificación de elementos iguales.
  • Actividad: Con cartulinas de distintos colores, hacer las siluetas de unas manoplas y decorarlas con gomets, rotuladores… Hacer dos de cado color con la misma decoración. Meterlas en una caja, y pedirles que emparejen las manoplas iguales.
  • Ampliación: Meter todos los zapatos de los niños/as de la clase dentro de una caja. Después, sacarlos y emparejarlos.