Botiquín del cuentacuentos

La forma de contar un cuento puede representar un momento creativo que atraiga la atención y generen el ambiente ideal para disfrutar de su escucha. A continuación proponemos algunas sugerencias básicas para contar cuentos.
  • Presentar el cuento de una forma original para provocar expectación. Por ejemplo: colocarlo en un rincón del aula o en el fondo de una maleta y simular que lo encontramos por casualidad; utilizar a la mascota para que lo traiga etc..
  • Mantener el libro abierto delante de los niños y de las niñas para que puedan verlo mientras lo contamos.
  • Utilizar un lenguaje claro, sencillo y correcto.
  • Dar a la voz el volumen adecuado y que suene agradable.
  • Contarlo con el ritmo adecuado, dedicándole el tiempo necesario.
  • Conocer espacios de tiempo para las reacciones espontáneas de los niños y de las niñas (risa, sorpresa).
  • Enriquecerlo en cualquier momento con recursos diferentes: contarlo deprisa (cuando los pasajes no son claves) o despacio (al llegar al final), poner voces a los personajes, acompañar la historia con gestos, movimientos del cuerpo, objetos, sonidos etc.
  • Incluso elementos que anuncien el comienzo y el final del cuento.
  • Cada educador o educadora puede inventar su propia fórmula o hacer uso de las ya conocidas.
  • Preparar el cuento con anterioridad. Así todos disfrutarán más.
  • Disfrutar contándolo, ya que estas emoción se transmitirá a los niños y a las niñas.
Para dos años, nuestro proyecto propone cuatro cuentos tradicionales, que son estos:
  • Los tres cerditos.
  • El patito feo.
  • La gallina Clementina.
  • Garbancito,
Además también tenemos dos cuentos motores, que desde el punto de vista
 madurativo son previos a los de narración más larga y estructurada.
  • ¡Feliz cumpleaños, Púas!.
  • Nuestros amigos dicen.