El Real Decreto 1333/1991 establece el currículo de educación infantil, documento que define en esta etapa educativa. Entre otros muchos aspectos recoge los objetivos y contenidos que vamos a trabajar, la metodología que debemos aplicar, la manera de evaluar, es decir, es el referente imprescindible para la elaboración de cualquier plan de trabajo.

Por este motivo en nuestro centro basamos nuestras programaciones en este documento adaptándolas. Eso si, a las características propias de nuestro grupo de alumnos.

De esta forma esperamos que al finalizar el ciclo el niño alcance una serie de objetivos como son:

  • Descubrir, conocer y controlar progresivamente el propio cuerpo, formándose una imagen positiva de sí mismo, valorando su identidad sexual, sus capacidades y limitaciones de acción y expresión, y adquiriendo hábitos básicos de salud y bienestar.
  • Actuar de forma cada vez mas autónoma en sus actividades habituales, adquiriendo progresivamente seguridad afectiva y emocional, y desarrollando sus capacidades de iniciación y confianza en si mismo.
  • Establecer relaciones sociales en un ámbito cada vez más amplio. Aprender a articular progresivamente los propios intereses, puntos de vista y aportaciones con los de los demás.
  • Establecer vínculos fluidos de relación con los adultos y con sus iguales, respondiendo a los sentimientos de afecto, respetando la diversidad y desarrollando actitudes de ayuda y colaboración.
  • Observar y explorar el entorno inmediato con una actitud de curiosidad y cuidado. Identificar las características y propiedades más significativas de los elementos que lo conforman y alguna de las relaciones que se establecen entre ellos.
  • Representar y evocar aspectos diversos de la realidad vividos, conocidos o imaginados. Expresarlos mediante las posibilidades simbólicas que ofrecen el juego y otras formas de representación y expresión.
  • Utilizar el lenguaje verbal de forma ajustada a las diferentes situaciones de comunicación habituales para comprender y ser comprendido por los otros. Expresar sus ideas, sentimientos, experiencias y deseos. Avanzar en la construcción de significados, regular la propia conducta e influir en la de los demás.
  • Enriquecer y diversificar sus posibilidades expresivas mediante la utilización de los recursos y medios a su alcance. Además de como apreciar diferentes manifestaciones artísticas propias de su edad.
  • Proporcionar al alumno un segundo lenguaje verbal que es el idioma inglés.

Estos objetivos, que aquí aparecen enunciados en términos generales, se van a ir concretando, como ocurre con los contenidos a trabajar, estructurándose en torno a las siguientes áreas de experiencia: identidad y autonomía personal, medio físico y social y comunicación y representación.

Así mismo, como hemos comentado antes, tendremos muy en cuenta las características del alumno.  Aplicaremos una metodología basada en una serie de principios como, por ejemplo:

  • El aprendizaje significativo a partir de la experiencia del niño.
  • El juego como vehículo de aprendizaje.
  • La relación con los iguales.

Con todo ello pretendemos desarrollar un plan de trabajo en el aula que refleje el carácter integrador en esta etapa y que conduzca, efectivamente, al desarrollo global del niño atendiendo a aspectos físicos, intelectuales, afectivos-sociales y morales.

Por último, creemos conveniente comentar la importancia de que este proyecto se lleve a cabo. Sobre todo en un ambiente agradable y estimulante en el que el niño se sienta seguro, e integrado.

La orientación inicial condiciona la personalidad futura y la integración social