No solo el niño/a y su familia se encuentran en proceso de adaptación. El educador/a también tiene que adaptarse porque cada alumno/a es diferente. Tiene que conocerlos, saber sus gustos y preferencias. Conseguir que en los primeros momentos estén tranquilos. Se sientan seguros, para poder establecer vínculos afectivos a lo largo del curso.

Para conseguirlo, será importante tener una actitud cercana, paciente, segura y tranquila, intentar anticiparse a las necesidades que van a surgir. Nunca podemos olvidar que su “primer cole” representa también su incorporación social con compañeros y profesores sin sus papas. Es importante para su desarrollo futuro que este paso les resulte lo más agradable posible.

El educador/a aprovecha momentos de acercamiento que ellos tengan espontáneamente para ir creando un vinculo afectivo, y también propiciará momentos compartidos. El contacto físico, siempre que sea bien aceptado es esencial para crear seguridad y apego.